por Monforte y sus alrededores
Ruta 1: De Monforte a Mogarraz por el camino antiguo (carretera y monte)
Es una ruta, con nivel de dificultad fácil. Para ir a Mogarraz por el camino antiguo, has de coger un rato la carretera de Monforte a Mogarraz, hasta que veas salir un camino en una curva de la carretera. Debes coger ese camino, que te conducirá a través de un paisaje precioso a la vecina localidad de Mogarraz. No hay ningún riesgo de perderse, ya que el camino está bien señalado. Pasarás por un puente de madera, desde el que se ve el río, y se puede bajar hasta él. En verano, el agua está a muy buena temperatura, y se puede bañar uno si lo desea, porque el río no tiene ningún tipo de contaminación. Claro que nunca se baña uno sólo... porque la pureza del agua es tal que, además de ser potable y de buena calidad, suele haber ranas que lo limpian de insectos, regulando el medio ambiente. Es una ruta que además de contar con una gran belleza paisajística cuenta con una excelente tranquilidad, ideal para un paseo en solitario o pareja a media tarde.
Ruta 2: A la Peña de Francia desde la Alberca (camino por monte)
Es una ruta es un poco más difícil de realizar que la anterior porque la salida se realiza desde la Alberca. Es necesario, por tanto, subir hasta la Alberca, bien en coche o andando los más aventureros.
Ésta es una preciosa ruta llena de riqueza tanto faunística y floral como paisajística. La ruta al completo transcurre entre los amplios y espesos bosques de castaños , poblados por multitud de animales, entre ellos jabalís, cabra hispánica, martas, nutrias y zorros que pueden oirse en las cercanías e incluso ver sus marcas por los caminos.
La Alberca es una localidad de algo más de 1000 habitantes. Se halla a 1056 m. sobre el nivel del mar y goza de un clima especialmente benévolo. Se cultivan las cerezas, los castaños y las nueces además de pequeños huertos familiares aunque en la actualidad el sector predominante es el terciario, dado que se dedican a vivir del turismo. Esa tarde-noche podremos visitar la localidad, enclavada en una bello paraje y con una arquitectura tradicional laboriosamente cuidada en la que las edificaciones están hechas con madera de castaño y granito. Sólo las tejas son importadas de fuera de la zona, cuando no son pizarras de las Hurdes. Es una localidad declarada Patrimonio Histórico Artístico y por eso, incluso las construcciones más recientes deben respetar la estructura tradicional. Véase dibujo superior para ver una casa tradicional.
La época escogida para esta ruta es la primavera, entre Abril y Mayo, para evitar un exceso de calor y de frío; y de paso podremos ver los cerezos en flor. Su flor da un tinte blanco a toda la Sierra de Francia, bella ya de por si, aromatizando también el aire que respiraremos, puro como pocos por la gran riqueza vegetal serrana.
Cogeremos la carretera que sube hacia el Portillo de la Batuecas y tomaremos el camino que sale junto a la ermita antes de llegar a las piscinas, una vez pasado el Centro de Salud..El camino discurre entre castaños un tramo y luego entre pinos. A unos 2,5 km. se bifurca el camino. Nosotros seguiremos por el de la izquierda que asciende hacia los Puertitos hasta ellos. Allí podremos coger agua de una fuente. Desde aquí giraremos a la derecha, hacia la Peña de Francia, llaneando por la ladera hasta llegar a la carretera justo en el llamado Paso de los Lobos (1499 m.) Comenzaremso el ascenso. Si antes llaneábamos o descendíamos ligeramente, ahora será un claro ascenso. Subiremos a la Peña directamente por un camino en lugar de seguir la carretera porque de esta manera veremos diferentes lugares mientras subimos. Es una pendiente bastante pronunciada pero no excesivamente larga.
Es bastante recomendado que llevemos crema protectora solar dado que el sol en la montaña siempre quema. Con facilidad podremos llegar a comer a la cumbre (a 1723 m. de altitud sobre el nivel del mar) y disfrutar durante la sobremesa de las vistas que allí hay. Allí arriba podemos visitar también el convento que se construyó en el siglo XIV y venerar a su virgen románica negra, Ntra. Sra. De la Peña de Francia.
En la cima también hay una moderna hostería donde se puede comer a cubierto si hace aire o frio, cosa que es frecuente incluso en verano. Allí hay restaurante a la carta y también un autoservicio muy bien de precio por si alguién quiere comer algo caliente.

La bajada la haremos saliendo hacia el Norte por el camino del Via Crucis, hasta una curva muy cerrada de la carretera donde sale a mano derecha una vereda entre las rocas que nos conducirá hasta la carretera de nuevo, pero mucho más abajo. Seguiremos un tramo por ella hasta la curva que se cruza con un cortafuegos. Bajaremos por él hasta el rio Lera. Es esta una zona de campos que hasta hace poco estaban cultivados, aunque hoy están casi todos abandonados, pero podemos ver los frutales que quedan aún.
Desde Lera cogeremos un camino forestal que discurre paralelo a la sierra hasta que llegemos a la bifurcación que dejamos por la mañana para subir a los Puertitos. Desde allí volveremos a La Alberca por el mismo camino que seguimos al comenzar la ruta.