Entre las distintas manifestaciones
locales destacan las Pasiones Vivientes, en las que los protagonistas
son los propios vecinos.
La belleza de los actos, llenos de autenticidad, y el esfuerzo
de los improvisados actores atraen a cientos de visitantes, que
acompañan emocionados las últimas horas de Cristo
en la tierra. La mayoría de las representaciones tiene su origen
en un teatro religioso-medieval, que con el paso del tiempo
quedó reducido a escenas concretas, mostradas en los
desfiles de imaginería castellana. |
Fue en la década de los años 80 cuando algunas
localidades salmantinas iniciaron la recuperación de estas
dramatizaciones de sello popular. Mejorando los efectos de escenificación
o añadiendo nuevos pasajes bíblicos, ofrecen al
público imágenes llenas de emoción, que
muestran la vida de Jesucristo de una forma cercana y viva. Pasiones Vivientes, que han adquirido fama en algunos pueblos
de la geografía salmantina por el realismo que lleva
consigo la interpretación de los personajes.
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Diálogos de la Pasión
En la noche del Martes Santo el público de Ciudad Rodrigo
escucha estremecido los diálogos de la Pasión.
Un drama en el que la plaza de Herrasti, la muralla, la catedral
y el pórtico del Perdón sirven de escenario a las
veinticuatro escenas que en días
sucesivos serán representadas en pueblos
cercanos, como Aldea del Obispo, Martiago o Villavieja de Yeltes. Llegado el Jueves Santo, el escenario se traslada
a La Alberca, en la Sierra de Francia, donde alrededor de sesenta
actores
presentan en el atrio de la iglesia una cuidada puesta en escena. |