Situada en los confines de las provincias
de Salamanca, Ávila
y Cáceres, la Sierra de Béjar es un macizo granítico
de considerable altitud media y cumbres redondea
das. Estamos ante los últimos contrafuertes del Sistema Central
por el oeste peninsular. Su punto culminante lo constituye el canchal
de La Ceja, a 2.425 metros de altitud, aunque a menudo los lugareños
creen más alta la cumbre del Calvitero (2.401 m.) por mera cercanía óptica. Otros riscos más agrestes son los Dos Hermanitos, Peña
Negra de Becedas, el Torreón (vértice geodésico
de las tres provincias) y Los Asperones, todos ellos superando los dos mil metros.
Las acusadas cotas de estos cordales ofrecen en invierno el regalo de
la nieve. Desde diciembre hasta bien entrado el mes de mayo, el blanco
de las cumbres es una invitación permanente para disfrutar de
un paisaje en continuo cambio.
Basta observar de cerca la sierra e imaginar ríos de hielo cubriendo
las barrancas para comprender la indeleble huella que la última
glaciación causó en estas montañas. El modelado
glaciar ha socavado una docena larga de valles, cuyos ejemplos más
impresionantes son los de la cuenca del Trampal, en la que se asientan
las tres lagunas de igual nombre, y el glaciar de Hoya Malilla. |
La talla milenaria del hielo se aprecia también en el circo glaciar
de Hoya Moros y en el contiguo valle de Hoya Cuevas, pues el paisaje
entero es producto del cincel de los hielos. El ojo observador reparará en
un gigantesco caos de enormes bloques de granito que el retroceso de
los glaciares dejó anclados en medio de la pradera; también
verá enormes losas pulidas por el rozamiento del río de
hielo, o los depósitos morrénicos a ambos lados de la cuenca.
Para el estudioso quedan formaciones como el crag and tail o el koppje.
Escalada y miradores
Apenas media hora de camino separan las cascadas de Hoya Mayor, también
conocidas como Los Canalizos, de la plataforma del Travieso. Este lugar
se convierte en escuela habitual para la escalada en hielo desde diciembre
a febrero. Son también clásicas ascensiones invernales
no exentas de dificultad la canal de Los Hermanitos, la de la Portilla
Talamanca en Los Asperones o las diversas alternativas en las nevizas
de La Ceja, antaño consideradas como “nieves perpetuas” y
que en nuestros días sólo se conservan hasta septiembre
u octubre.
Existe un pequeño refugio en Hoya Cuevas, a la
sombra de Los Dos Hermanitos, erecto hace más de veinte años
y en precario estado. |
Mejor acomodo ofrece la cueva natural de Hoya Moros, frente a la canal
de los Hermanitos, que permite acomodo para ocho o diez personas. Tal vez sea desde las propias cumbres desde donde obtendremos la mejor
visión de conjunto de la Sierra de Béjar y de los alrededores.
Los modernos remontes mecánicos instalados en la estación
de esquí de La Covatilla nos trasladan sin esfuerzo hasta las
inmediaciones del Canchal Negro.
Desde aquí, si el día
está limpio, hacia el Norte adivinaremos sin esfuerzo la capital
del Tormes, distante 60 kilómetros. Igualmente veremos hacia poniente
el techo de Portugal, A Torre (1.998 m.) en la Serra da Estrela a más
de 150 kilómetros.
Hacia el Este asomarán inconfundibles
las cumbres del Almanzor y la Galana y aún más lejos, hacia
la izquierda hemos podido divisar las lomas norte de Somosierra. Desde Béjar recomendamos un mirador natural con acceso rodado:
Llano Alto, explanada cercana al santuario de El Castañar, nos
ofrece una completa panorámica de la sierra salmantina, desde
el Puerto de la Hoya hasta el Cancho de la Muela.
Cartografía: hojas IGN 1:50.000, nº 553 (Béjar) y nº 576 (Cabezuela del Valle).
Más información:
923 403 005
www.ayuntamientobejar.com
Desde Peña Negra (1.635 m.),
vértice geodésico en el que confinan
los términos de Cantagallo, Puerto,
La Garganta, Candelario y Béjar, se obtiene una visión
panorámica de la Sierra. |