| Ya desde el siglo XIV esta villa
ubicada en las llanuras cerealistas del este de la provincia contaba
con el privilegio de disfrutar de mercados
y ferias.
Su ubicación en un frecuentado cruce de caminos perpetuará
en el devenir de los tiempos esta función mercantil y urbana. Hablar de Peñaranda es rememorar la existencia de don Gaspar de Bracamonte y Guzmán. El que fuera Virrey de Nápoles se convertirá en protector y mecenas de la villa fundando el Convento de las M.M. Carmelitas en donde se atesora, entre otras muchas obras de arte, la mejor colección de pintura napolitana de toda Salamanca. Para conocer esta próspera ciudad nada mejor que pasear entre sus plazas porticadas donde se respira el más profundo sabor castellano y contemplar los interesantes ejemplos de la arquitectura popular que se distribuyen por la localidad. Y si el hambre aprieta, regálate la degustación de un tostón asado en cualquiera de los excelentes establecimientos de restauración con que cuenta la ciudad. Te aseguramos una satisfactoria sobremesa. |
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