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Historia del Mercado Regional de Ganado |
Desde que el 27 de agosto de 1467, se concediera a Salamanca, por Privilegio del Rey Enrique IV, la celebración de una Feria Franca en septiembre de cada año, la actividad mercantil de nuestra ganadería, los tradicionales mercados y ferias, se celebraron históricamente a cielo abierto bien en el Teso de la Feria -actividad a la que debe su nombre-, en los terrenos que hoy ocupa el Parador de Turismo, bien en la ribera del río, en la margen izquierda del Tormes, junto al Puente Romano, o bien en la zona de La Salle. En cualquier caso, en precaria situación, sin instalaciones adecuadas ni condiciones mínimas dignas para su celebración y desarrollo.
Tanto es así, que podríamos hablar perfectamente del año 1982 como el que marca el hito de separación entre aquella época vergonzosa y la que podemos denominar "época de creciente brillantez" tras la construcción del actual Mercado Regional de Ganado de la Diputación de Salamanca.
Hasta 1982, las reivindicaciones del sector ganadero salmantino fueron constantes y centradas siempre en la construcción de unas instalaciones dignas en las que poder ejercer su actividad mercantil.
Hasta el año 1970, aquella vieja aspiración no encontraría eco suficiente en la Administración. Fue el Ayuntamiento de Salamanca el que, en Abril de 1971, presentaba ante el Ministerio del ramo el primer proyecto de construcción de un Mercado de Ganado, siendo aprobada la propuesta, después de la corrección de ligeros errores, en el mes de mayo de aquel mismo año, sin que tal aprobación sirviera para algo.
En 1973 se volvió a retomar, parecía que más en serio, el proyecto. El Ministerio concedía una subvención al efecto de 20,5 millones. La Diputación cedía 6 hectáreas de terreno de su propiedad en la margen izquierda de la carretera de Béjar. El Ayuntamiento de la capital y la propia Diputación solicitaban préstamos cada uno de ellos por valor de más de 10 millones de pesetas para financiar las obras. El Boletín Oficial de la Provincia de 7 de junio de 1974 publicaba los pliegos de condiciones por los que había de regirse la contrata de las obras del Mercado. Todo estaba preparado... Pero ni por esas. Las obras no comenzaron y el proyecto se congeló "sine die" y sin explicación alguna.
Nunca más se supo del añorado Mercado hasta 1977, año en que el Ayuntamiento de Salamanca renunció a la construcción del Mercado de Ganado, cediendo todos sus derechos a la Diputación, Institución que se hizo cargo de la construcción el último día del mes de noviembre de 1977.
El tiempo transcurrido ponía en manos de la Diputación de Salamanca un proyecto ya desfasado y una ubicación que no se consideraba adecuada por la cercanía del Polígono Industrial. Era preciso recomenzar desde cero, establecer nuevas negociaciones con el Ministerio de Agricultura, buscar una ubicación más adecuada y acometer un nuevo proyecto.
En mayo de 1980 el anteproyecto estaba preparado y contemplaba un coste de obra de más de 240 millones de pesetas (a los que habría que sumar los casi 50 del valor de los terrenos).
El 25 de septiembre de ese mismo año, después de mantener diversos contactos con asociaciones agrarias y ganaderas, el Pleno de la Corporación Provincial, siendo Presidente Antonio Gómez Rodulfo, aprobó el proyecto que, por cierto, continuaba contemplando la ubicación en los terrenos propiedad de la Diputación en la margen izquierda de la carretera de Béjar.
Adjudicación e inicio de las obras
La solución a los problemas de ubicación vendría dada por el acuerdo de permuta de terrenos alcanzado con la Cámara de Comercio de Salamanca, que presidía por entonces Brufau Prats. La firma de la permuta de los terrenos propiedad de la Diputación en la margen izquierda de la carretera de Béjar por los de la carretera de Ciudad Rodrigo, propiedad de la Cámara se realizaría el 8 de octubre de 1981, fecha en que se daba a conocer igualmente la aprobación por parte del Ministerio de Agricultura del proyecto, con 142 millones de inversión y 70 de subvención ministerial.
El 22 de octubre de 1981, la Corporación Provincial aprobó los pliegos de condiciones para la construcción del mercado. En enero del 82 se decidía el procedimiento de urgencia para las obras y se aprobaba el proyecto de urbanización por importe de más de 32 millones de pesetas.
El 26 de febrero de 1982 la Corporación adjudicaba por fin las obras del Mercado de Ganados a la empresa "Cofrensa".
Las obras se iniciaron el día 1 de marzo de 1982, debiendo estar finalizadas, como así fue, antes del día 1 de septiembre del mismo año.
El día 12 de septiembre de 1982, siendo Presidente de la Diputación, José Muñoz Martín, se inauguraba oficialmente el Mercado Regional de Ganados.
Desde esta fecha, y hasta el 8 de noviembre de 1982, el mercado de ganados tuvo una periodicidad quincenal, concretamente los días 8 y 24 de cada mes. A partir de la fecha indicada, el mercado pasó a ser semanal, cada lunes, tal como lo es en la actualidad.
También por aquellas fechas y "para mejor asesoramiento de las decisiones que haya de adoptar la Diputación" se establece una gestora del Mercado, compuesta por los siguientes señores: Presidente, Marcial Fuentes Ramos (diputado delegado); vocales: José Luis Hernández, director provincial del Ministerio de Agricultura; Francisco Rodríguez Gonzalo, presidente de la Cámara Agraria Provinical; José García Heras, vendedor; Mariano Alonso Bartol-Villar, vendedor; Ramiro Hernández Jiménez, comprador; Francisco Barrado Pérez, comprador; José Luis Aragón García, veterinario y Francisco Blazquez Gómez, administrador del Mercado.
Del mismo modo, y a instancias del sector agropecuario, se comienzan por aquellas fechas las gestiones para conseguir ubicar en las instalaciones del Mercado Regional de Ganado una Lonja de Contratación, que tendría por objetivo fijar los precios de los productos y controlar la oferta y la demanda.
En definitiva, y así se reconocía públicamente, la Diputación de Salamanca había construido unas instalaciones ya modélicas en su género en nuestro país.
Ubicado por entonces sobre 89.150 m2, de los que 11.000 eran cubiertos, el Mercado Regional contaba con capacidad para acoger más de 5.500 cabezas en sus corrales. Su ordenación se hizo racionalmente, adecuadamente dispuesto para el manejo del ganado tanto en los corrales como en los muelles de carga y descarga, viales y aparcamientos. Las nuevas instalaciones suponían pasar de la prehistoria a la modernidad en las condiciones de comercialización del ganado, en la promoción, en la garantía sanitaria y en la concentración y ordenación de la oferta y de la demanda.
Si 1982 marca el inicio de la historia viva de la actividad del Mercado Regional de Ganado, a partir de 1983, con la Expo-Agroganadera y las sucesivas ediciones de la Feria Agropecuaria, se va adaptando a nuevos y más ambiciosos fines.
Aunque las instalaciones que se van añadiendo a las propias del Mercado tienen un carácter provisional, mientras duran las muestras feriales, lo cierto es que en nuestra ciudad y provincia comienza a calar hondo el hecho de que el Mercado Regional de Ganados es un recinto apto, apropiado e idóneo para la celebración de certámenes feriales. Tanto es así que la denominación Mercado Regional y Recinto Ferial comienza a utilizarse indistintamente en el vocabulario popular.
Durante el tiempo que transcurre entre la inauguración oficial del Mercado y el año 1992, es decir, durante esa década, el Mercado experimenta diversas transformaciones, entre las que cabe resaltar la construcción de una nueva nave, destinada a ovino, la dotación con nuevos servicios como lazareto y nave de desinfección de camiones o el acondicionamiento de la zona exterior destinada a exposición al aire libre.
Es sin embargo, a raíz de 1992, cuando el Mercado Regional de Ganado experimenta la más profunda e importante transformación.
La celebración de la Feria Universal Ganadera, entre los meses de Mayo a Septiembre de ese año, exige la adaptación de las instalaciones a la importancia y necesidades del acontecimiento.
Se diseña así un recinto, con una inversión cercana a los 2.000 millones de pesetas, que respondió no solo a las necesidades inmediatas de la muestra universal, sino también, a las necesidades de futuros certámenes feriales, fueren estos del tipo que fueren.
Resulta curioso comprobar cómo la historia del Mercado-Recinto está jalonada por verdaderos récords en sus obras. Tiempo récord fue el invertido en la construcción del primer Mercado, y tiempo récord fue el invertido en su transformación para la Feria Universal, pues a tan solo cinco meses de la inauguración de la muestra se iniciaban unas obras ingentes cuya conclusión parecía imposible. Pero no lo fue, y el Recinto estuvo listo para el acontecimiento; un recinto ferial moderno, amplio, perfectamente dotado, apto para responder a las más exigentes necesidades de promoción de cualquiera de las estructuras económicas y comerciales tanto a nivel nacional como internacional, necesidades de promoción de cualquiera de las estructuras económicas y comerciales tanto a nivel nacional como internacional.
El actual Mercado Regional de Ganado de la Diputación o Recinto Ferial ocupa una superficie de más de 300.000 m2.
Dispone, entre otras instalaciones de cinco naves cubiertas para ganado, con una superficie de 16.800 m2, algunas de las cuáles tienen exclusivo carácter ganadero, mientras que otras pueden ser perfectamente utilizadas en cualquier otro tipo de exposiciones y certámenes.
Posee igualmente un Pabellón Central, de nueva y moderna construcción, con una superficie construida de 6.800 m2, con absoluta versatilidad y capacidad para acoger los más exigentes stands en cualquier tipo de muestra o exposición. Está dotado este Pabellón de salón de conferencias con capacidad para 160 personas, cafetería, restaurante, salas, oficinas, despachos y servicios varios de atención al público.
Además de las anteriores instalaciones, el Recinto Ferial de Salamanca dispone de otros dos pabellones, circulares y gemelos en su estructura, de 540 y 440 m2 respectivamente, destinados a acoger la representación de las nueve provincias de la región castellanoleonesa y de las instituciones y de los organismos que forman la Institución Ferial de Salamanca en las distintas ferias, muestras, certámenes y exposiciones que se celebren en el Recinto.
Las instalaciones cubiertas descritas anteriormente, se completan con un recinto de exposiciones al aire libre, totalmente urbanizado en sus más de 35.000 m2, y que está dotado de todo tipo se servicios, perfecta iluminación, comunicaciones, telefonía y megafonía.
Dispone, además, de un anillo de exhibiciones, con una superficie de 2.300 m2, con capacidad para 3.000 personas sentadas en graderío cubierto y que se destina a exhibiciones, concursos y a todo tipo de espectáculos.
Dos pistas de pruebas, alojamiento para 64 personas-cuidadores de ganado, pabellón de recepciones, lazareto, nave de desinfección de camiones, nave almacén, báscula, cafetería-restaurante, lonja de contratación y servicios administrativos completan las instalaciones.
Finalmente, dispone de un aparcamiento totalmente urbanizado, asfaltado y señalizado, con una superficie de 110.000 m2, con capacidad para 3.000 vehículos ligeros y 300 autocares, que incluye una zona de helipuerto y otra que acoge al Depósito Aduanero de Salamanca.
Todo el Recinto está dotado de red ofimática, red de video comercial, megafonía, telefonía con más de 250 extensiones, perfecta iluminación, alumbrado, cartelería y directorios.
Por último, es un Recinto perfectamente comunicado por las carreteras N-620, que dispone de carril central de espera y sendos de aceleración y deceleración en ambos sentidos, y por la carretera de Matilla, por la parte posterior del Recinto, que evita la congestión y facilita la fluidez en los accesos de público y al aparcamiento.
El constante crecimiento que viene experimentando la Feria Agropecuaria salmantina y el aumento de peticiones de espacio de los expositores, ha aconsejado la construcción de una nueva nave fija de exposición, destinada preferentemente a artesanía, con una superficie de 1.000 m2, ubicada en la zona exterior y que viene a completar las instalaciones hasta aquí descritas.
La constante atención de la Diputación de Salamanca hacia el sector primario tiene fiel reflejo en la preocupación por mejorar las ya completas instalaciones del Mercado Regional de Ganado.
En la actualidad, la Corporación Provincial alberga varios proyectos de ampliación y mejora de las instalaciones hasta aquí descritas y que habrán de convertirse en realidad en breve tiempo.
Destacan, entre estas, las obras de cubrimiento total del anillo de exhibiciones, que multiplicará las posibilidades de utilización permanente y en todo tiempo de este espacio de exhibiciones; la construcción de una nueva nave multiusos con todos los servicios, que incrementará notablemente la capacidad de exposición con que se cuenta actualmente; la construcción de sendos centros de venta permanente de vacuno charolés y de caballos de pura raza española y, finalmente, la adecuación exterior de las propias instalaciones.
En conclusión, del añorado Mercado de Ganado de 1982, se ha pasado en la actualidad a un Recinto Ferial moderno, amplio, completo y apto para responder a las más exigentes necesidades de promoción de cualquiera de las estructuras económicas y comerciales de los países que integran la Comunidad Europea, tanto en sus relaciones internas como en sus relaciones frente a otros bloques económicos y productivos.